Inicio email

Una detallada radiografía del sector del vino español en FENAVIN 2007

Destacados representantes de todos los ámbitos de la industria contrastan sus opiniones sobre los temas de actualidad y las principales tendencias en boga

El lunes 7 de mayo, el Salón de Actos del Pabellón Ferial de Ciudad Real acogió —dentro del Programa de Actividades de FENAVIN 2007— un interesantísimo debate sobre los problemas que más preocupan en la actualidad dentro del sector vitivinícola y sobre las tendencias que se perfilan más nítidamente de cara al futuro, ofreciendo una clara imagen panorámica del sector del vino en España.



Organizado por La Compañía del Vino, Negocio y Comunicación (VNC-WBC) y actuando como moderadora Concha Crespo -periodista del programa 'España Directo' de Televisión Española- el debate contó con la presencia de cualificados representantes de prácticamente todos los ámbitos del sector vitivinícola. Clemente Mata Tapia (subdirector general de Calidad Agroalimentaria y Agricultura Ecológica, MAPA), Federico López Navarro (director general de Mercados Agroalimentarios, Consejería de Agricultura, JCCLM), Rafal del Rey (director general de la Federación Española del Vino, FEV), José Luis Guerra (adjunto a la presidencia de la Federación Española de Hostelería, FEHR), Francisco José González (director general de la Fundación Tierra de Viñedos), Mario Rico (export manager y accionista del Grupo Dominio de Tares), Javier Gila (Sumiller), Javier Sánchez (jefe de producto 'Vinos con D.O.', Grupo Carrefour), Germán Rosell, director comercial y de marketing de la cadena de bodegas urbanas Vinus & Brindis y César Balboa (director de Marketing de 'Vinnova - Estudios de Mercado'), fueron los encargados, bajo la batuta de Concha Crespo, de ir desgranando los asuntos más acuciantes para la industria vinícola española.

A pesar de las diferentes aproximaciones por parte de cada uno de los contertulios, pronto quedaron de manifiesto los dos aspectos más relevantes, más problemáticos, del sector: la disminución paulatina del consumo y la aproximación al consumidor; algo que, como se fue perfilando poco a poco, en realidad es un solo problema.

Todos coincidieron desde un principio en la idea de que en realidad no existe 'el consumidor', como suele decirse, sino un 'continuo' de diferentes tipos de consumidores que van desde el bebedor ocasional, poco interesado en el vino, hasta el aficionado más entusiasta, pasando por todos los estados intermedios.

Por otra parte, si bien es cierto que el consumo de vino en España ha disminuido casi un 7% en último año, también es verdad que esa disminución no ha sido uniforme. En realidad, el consumo de vinos con algún tipo de sello de calidad (denominación de origen, vino de la tierra,...) ha experimentado un claro incremento.

Estas dos nociones, vistas conjuntamente, muestran que existe un determinado tipo de consumidor que tiene interés en el mundo del vino, y que es receptivo a todo tipo de propuestas. En palabras de Rafael del Rey, "Mal vamos si tenemos que empezar a formar al consumidor. El mercado del vino es muy agradecido porque ofrece muchas opciones. Esa diversidad es atractiva para un amplio espectro de consumidores. Además, aunque el consumo en España descienda, el consumo global en el mundo está aumentando, y debemos -y podemos- aprovechar esa oportunidad".

Para Germán Rosell, "por supuesto que el problema no está en el consumidor, sino en el mercado. De la experiencia en nuestra cadena de tiendas sabemos que la variedad o la forma de crianza no son aspectos que interesen especialmente a nuestros clientes. En realidad sus motivaciones de compra-consumo son más del tipo 'quiero hacer un buen regalo' o 'recomiéndame un vino para una cena romántica con mi novia'. Quizá deberíamos plantearnos algunos cambios en las formas habituales de dirigirnos a los consumidores". Rosell continúa diciendo que "todas las bodegas y vinos dirigen su producción hacia, prácticamente, el mismo segmento de consumidores. Y todas hacen su promoción de la misma forma. Es como si los perfumes se vendieran explicando cómo los hacen".

Mario Rico coincide plenamente con ese enfoque: "El empresario bodeguero tiene que elegir su diana, su objetivo, ese segmento específico del abanico de consumidores al que quiere dirigirse". Y Rafael del Rey, recalca, en la misma línea: "Hay tres 'revoluciones' en este sector. Las dos primeras, Producción y Elaboración, ya las hemos pasado recientemente en España, y con bastante buena nota. Pero la tercera, la del Marketing, aún está en pañales. Deberíamos plantear nuestras estrategias comerciales dejándonos de tanta explicación y centrándonos en los sentimientos, en las sensaciones. Y deberíamos también hacer un poco más flexibles las normativas, porque en este sector está todo regulado y así se hace difícil dar cancha a nuevas ideas y enfoques dinamizadores".

Javier Sánchez recalcó dos ideas a tener en cuenta: "Hay que quitarle miedo al mundo del vino. El vino es placer y como tal hay que transmitirlo. Y también hay que innovar. Con todas las reservas y matices necesarios, el sector cervecero, que no para de sacar nuevos productos y de actualizarse, podría ser un ejemplo a seguir".

José Luis Guerra eludió polemizar sobre los elevados márgenes que los restaurantes cargan sobre los vinos que sirven, pero aportó cifras muy interesantes: el 67% del vino de calidad se vende en el canal hostelero, y el 60% del vino que se vende en hostelería se consume en bares. Por esa razón propone cambiar el nombre ‘horeca’ por ‘bareho’ (de bares, restaurantes y hoteles).

Los representantes de la administración también realizaron sólidas aportaciones. Federico López Navarro quiso traer al debate sobre los problemas del vino español —a modo de contraste— la idea de que el sector atraviesa un gran momento en sus exportaciones y es cada vez mejor valorado en la escena internacional. Aunque, por otra parte, y en alusión al descenso de consumo dentro del país, afirmó: “Mal se explica que seamos precisamente quienes producimos los que menos consumimos”. López Navarro coincidió plenamente con sus compañeros de debate en que “desde la administración hay que despertar la ilusión de los consumidores y propiciar el marketing y la promoción”.

Clemente Mata Tapia lo dijo con palabras más rotundas: “Es necesario adecuar la oferta a la demanda”, y añadió que “probablemente no sea la formación la asignatura pendiente, sino la información”. Interpelado por otros participantes sobre el Plan Estratégico del Vino que prepara el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mata respondió que, aunque progresa a buen ritmo, aún queda bastante por hacer.

Javier Gila, el reconocido sumiller, coincidía en el diagnóstico general, aunque no renunció a ‘arrimar el ascua a su sardina’, haciendo hincapié en el grave problema de formación que existe en el ámbito de los profesionales de sala. César Balboa añadió un importante matiz a este respecto. Según las encuestas que elabora su empresa, el primer problema que reconoce la hostelería no es la falta de formación de los profesionales, sino la propia ausencia de esos profesionales.

Entre los comentarios realizados por el público tras el debate propiamente dicho, cabe destacar el de Gerry Dawes, importante crítico estadounidense: “Ya vale de subvenciones para tantos,… para todos,… para vinos que no le interesan a nadie. Los españoles sabéis hacer vinos estupendos y no tenéis necesidad de copiar a nadie”.

Si desea recibir el boletín de clientes de
vnc-wbc envienos su email
Aviso sobre la LOPD
  Vnc -Wbc © 2006 | Aviso Legal